Después de escucharlas en todas partes,
de leerlas en la calle, en todos los colores,
de verlas de distintas formas...
Sobre la ley de tal o cual cosa, sobre los gays, si tienen que adoptar o no: "Eso es anti-natural, que culpa tiene el chico", si se tienen que casar: "DIOS bendice el matrimonio entre mujer/hombre, nada más", sobre el aborto: "si le gusta lo dulce, que se banque lo salado". Sobre el amor entre personas que no tienen nada que ver con uno: "Mira que lo va a querer"...
Despues de escuchar tantas cosas y ponerme en un lugar de "observadora social", llegue a la conlusión de que ni yo y creo que nadie, aunque es contradictorio, no tendria que opinar del resto, cuando considero que HAY QUE TENER VIVENCIAS para opinar, somos uno. Por naturaleza y SUERTE, somos uno.
Porque opinar del aborto, si yo no se lo que es tener un bebe en mi panza, no se lo que es ser madre.
Porque opinar de si esta bien que este aprobado, si yo tuve mis hijos, decidí tenerlos, bajo cualquier circunstancia hoy están acá.
Porque opinar, si tuve mis hijos, y tengo nietos, que nunca sabemos si pueden estar en el lugar de la DESICIÓN.
Con cada cosa lo mismo. Antes de opinar, miremos nuestros logros, tengamos empatía y después hablemos, si sigue siendo necesario
Solo tenemos el presente. El futuro No esta en nuestras manos. El pasado, bueno el recuerdo, pero no menos importante EL APRENDIZAJE de vivir.
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